Azulejos blancos para cocina
Los azulejos blancos para cocina son una elección atemporal y probada que aporta una expresión luminosa y ligera. En las cocinas antiguas, los azulejos blancos eran habituales, tanto por razones prácticas como por su capacidad para reflejar la luz. Con su forma sencilla y clásica, los azulejos blancos encajan bien en espacios con arraigo en la tradición constructiva histórica.
En una colocación tradicional, los azulejos suelen disponerse en aparejo a media pieza. Una junta clara ofrece una impresión serena y uniforme, mientras que una junta más oscura resalta con mayor claridad el formato de las piezas. Los azulejos blancos se combinan fácilmente con otros materiales y contribuyen a una cocina con carácter de época y larga durabilidad.