Inspiración - Suelos para cocinas
La cocina es el corazón del hogar y el suelo desempeña un papel decisivo tanto en su aspecto como en su funcionalidad.
Aquí compartimos inspiración sobre dos opciones clásicas: suelos de madera de pino, abeto y roble, y suelos de baldosas resistentes con raíces en entornos de principios de siglo.
Suelos de baldosas en la cocina
El gres se ha utilizado durante mucho tiempo en cocinas y pasillos, donde la resistencia al desgaste y la facilidad de limpieza eran importantes.
El patrón de cuadros blancos y negros es quizás el más clásico, pero incluso las baldosas sencillas en tonos apagados aportan una sensación atemporal.
El gres es bonito y práctico, resistente a la humedad y fácil de limpiar.
Suelos de madera en la cocina
Los suelos de madera son cálidos y vivos, y adquieren una bonita pátina con el paso de los años.
La elección del tipo de madera determina el estilo de la habitación:
- Pino: clásico y vivo, con vetas claras, encaja naturalmente en ambientes de principios de siglo.
- Abeto: más claro y tranquilo en su expresión, habitual en casas antiguas en el campo.
- Roble: duro y resistente, con una estructura marcada, elegante y atemporal para cocinas muy activas.
Combinaciones e inspiración
Una forma bonita de combinar es utilizar baldosas en la entrada o el pasillo y madera en la cocina o el comedor.
El contraste entre el frío gres y la calidez de la madera crea dinamismo y hace que los materiales se realcen mutuamente.