Friso machihembrado con perfil perlado en los hogares suecos – desde el siglo XIX hasta hoy
El friso machihembrado con perfil perlado debe su nombre al pequeño relieve redondeado del perfil, la llamada perla, que recorre el borde de la tabla. Además de conferir al revestimiento su aspecto característico, este detalle también cumple una función práctica. Crea una sombra en la unión entre las tablas, haciendo menos visibles las pequeñas separaciones que aparecen cuando la madera se contrae.
Este tipo de revestimiento se hizo habitual a mediados del siglo XIX, con la industrialización, cuando empezó a ser posible fabricarlo a máquina. Se utilizaba principalmente en viviendas más sencillas, como casas rurales y viviendas obreras. Las cocinas y los recibidores, donde las paredes estaban expuestas a un mayor desgaste, solían revestirse con madera, mientras que en dormitorios y salas de estar se optaba por el papel pintado, más costoso. El revestimiento era fácil de mantener, ofrecía una buena superficie para fijar ganchos y también ayudaba a cubrir las rendijas de las casas con corrientes de aire de aquella época.
Con la llegada del funcionalismo en la década de 1930 cambió la concepción de los acabados interiores. Las paredes lisas y una carpintería más sencilla se convirtieron en el ideal, y durante muchas reformas se cubrieron paneles antiguos. Hoy en día, este tipo de friso es un clásico tanto en casas antiguas como modernas. En paredes, techos y mobiliario hecho a medida, la tradición de la carpintería sigue viva.
Pintar e instalar friso machihembrado con perfil perlado
Preparar y pintar
Deje que el revestimiento se adapte a la temperatura y la humedad de la habitación antes de instalarlo.
- Trate los nudos y las bolsas de resina con goma laca para reducir el riesgo de que aparezcan manchas a través de la pintura. Aplique de manera uniforme y deje secar según las instrucciones antes de aplicar la imprimación.
- Aplique imprimación a las tablas.
- Antes de la instalación, aplique una capa fina de pintura de acabado en el color que prefiera. Pinte también la parte de la lengüeta, el borde saliente de la tabla, que puede quedar visible cuando la madera se contraiga. De este modo evitará que aparezcan franjas sin pintar entre las tablas.
- Deje secar la pintura antes de instalar el revestimiento.
Instalar el revestimiento en vertical
- Asegúrese de que la superficie sea uniforme y permita una fijación firme. Instale rastreles si no es posible clavar directamente sobre la superficie.
- Comience en una esquina. Utilice un nivel para colocar la primera tabla perfectamente vertical y compruebe después la alineación periódicamente.
- Fije el revestimiento con clavos sin cabeza adecuados al grosor del panel y al soporte. Para nuestro friso machihembrado con perfil perlado recomendamos clavos sin cabeza de 50 mm, siempre que el soporte ofrezca una fijación suficiente.
- Deje aproximadamente 10 mm entre el revestimiento y el suelo, el techo y las paredes contiguas. Cubra los espacios con molduras adecuadas.
Capas finales
Una sola capa final no siempre es suficiente, y en colores oscuros pueden ser necesarias dos, es decir, imprimación + primera capa antes de la instalación y después dos capas más
Evite rellenar las juntas con pintura, ya que esta puede unir las tablas entre sí y agrietarse cuando la madera se mueva.